Lucifer canta a mi oído con su voz sensual y atrapante
un arrullo que me incita a seguirle hasta la muerte,
aquellas notas emitidas de sus labios son el hechizo
por el cual daría mi alma al infierno.
Él ha creado este camino apartado de toda emoción
el cual debo recorrer con justa noción,
en su trono aguarda por mi sangre
para saciar su interminable sed.
La luna alumbra los senderos predestinados
donde miles de niños juegan a encontrar el significado
en una vida llena de oscuridad y perdición.
esta sensación atrayente - este canto omnipotente,
él me está guiando rápido hacia la locura,
a su demencial palacio en Macabria.
Sigo tu corazón amante, mi ángel de luz,
como si fuera parte de luciferia.
Por amor y contraposición me entrego
al filo de tus largas garras.
en pasión y sacrifico, mi amado divino,
me desvanezco en tus sedas,
en tus pieles calidas, en tus carnes humedas.