BAILE TACITURNO

En esta absorbente noche
la oscuridad se afianza a cada rincón,
transformando el confinamiento,
en una sobrecogedora libertad,
donde la imaginación fluye
sin temor a prejuicios.

En este ambiente taciturno,
nos encuentramos bailando nuestros espíritus,

junto con las efímeras reminiscencias,
al ritmo de los ecos de un viejo vals,
y entre giros, se elevan las cenizas;
restos de un pasado,
evocados, ahora, en esta danza.
Transportándome a aquella vida
que una vez soñamos,
y que se perdió al despertar
entre las murallas
de este presidio de realidad.

Sin comentarios