ME INCLINO AL DOLOR


Me arrodillo e inclino mi cabeza
ante el dolor, la desesperación
y la barbarie causada por mis pretensiones.

Los umbrales del destino se pierden de nuevo,
y estoy manchada de lodo
cubierto por sangre, por mi sangre,
manchada por tus falsos sentimientos;
pura basura, solo eran deseos.

Camino de nuevo y me levanto,
ya he cambiado y solo deseo enterrarte,
hundirte entre este carmesí fango,
restregar tu cara y fijar tu mugrienta expresión
hundirme luego contigo, chupar tu sangre
y luego decirte que, a pesar de todo,
no puedo dejar de amarte.

Hoy veo como la noche ahoga mis gritos
la luna se disuelve con mis deseos de muerte
y el rojo de mis uñas se humedece con mi alma
ya no soy igual, me diste vida y también me la quitaste.

El dolor se ha ido, mis sentidos desaparecen
despierto en mi cama
recordando tu voz, tus manos,
lloro de nuevo, pero esta vez,
mis ojos lloran sangre.

Sin comentarios