Después de que un padre buscó desesperadamente a su hijo durante 37 días, dio parte a la policía y el caso se convirtió en un verdadero caso cuando no se encontró ningún rastro, hasta que se dio a conocer su terrible fin.
En China, corrió la noticia de que un hombre había destazado al joven de 17 años, ocurrió el 13 de abril de este año al suroeste de China, según informes de la policía, el chico salió de la escuela, se dirigió al bosque para tomar la carretera, vio a un hombre tirado y se acercó a ver qué le sucedía, entonces Zhang le clavó un cuchillo quitándole la vida, después guardó el cuerpo en una bolsa.
Cuando Zhang llegó a su destino, destazó el cuerpo, guardo los ojos en una botella con alcohol, degustó un poco de carne del brazo y lo demás se lo dio a sus perros. Durante cinco años se dedicó a matar a jóvenes menores de 20 años y para después venderla como carne de avestruz, aunque todavía se desconocen a las víctimas, se cree que torturo, mató y degustó a más de 11 personas.
Los medios locales afirman que las entrañas de las víctimas eran ofrecidas en un puesto en el mercado, propiedad del acusado, como sabrosa carne de avestruz, mientras que los ojos los guardaba en frascos de licor.
Las pruebas reunidas en la investigación, incluidas muestras de ADN, llevaron a la policía a la detención de Zhang Yongming, de 56 años, quien había sido condenado a muerte por asesinato en 1979, pero se benefició de diversas reducciones de pena y fue liberado en 1997.
Tras la detención del hombre, la policía descubrió en su domicilio el teléfono móvil y una tarjeta de crédito de una de sus supuestas víctimas, todos varones adolescentes que habían desaparecido de la localidad en los últimos años. Todas las familias de los muchachos indicaron que solían caminar solos por la carretera aislada cercana al hogar del presunto asesino en serie.
Tras realizar los asesinatos, Zhang, que ya ha sido apodado por los medios locales como ‘Monstruo caníbal’, utilizó diversos métodos para deshacerse de los cadáveres, desde el desmembramiento a la incineración o el enterramiento de los cuerpos.
Varias fuentes afirman que en caso de que la carne humana no le sirviera para la venta, se la daba a sus perros para alimentarlos, mientras que los huesos los almacenaba en su casa en bolsas de basura.
Tras la detención del hombre, la policía descubrió en su domicilio el teléfono móvil y una tarjeta de crédito de una de sus supuestas víctimas, todos varones adolescentes que habían desaparecido de la localidad en los últimos años. Todas las familias de los muchachos indicaron que solían caminar solos por la carretera aislada cercana al hogar del presunto asesino en serie.
Tras realizar los asesinatos, Zhang, que ya ha sido apodado por los medios locales como ‘Monstruo caníbal’, utilizó diversos métodos para deshacerse de los cadáveres, desde el desmembramiento a la incineración o el enterramiento de los cuerpos.
Varias fuentes afirman que en caso de que la carne humana no le sirviera para la venta, se la daba a sus perros para alimentarlos, mientras que los huesos los almacenaba en su casa en bolsas de basura.