Ella la de ignota belleza
Ella la de noches ceñidas a su cuerpo
Ella la de voces prorrupturas
Ella la de imágenes enviciantes
Ella la de gestos emulgentes
Ella la de sonrisa encandecente
Ella la de mirada sugestiva
Ella refugio de ellas con nombre de madre
Su misión indescifrable vagando con los aires
de lo arcano entre nubes de intenso pardo.
Ella habitando la urna de una diosa humana
Ella que se ha hecho en el polvo barro
Capaz de no conseguir entrada a la realidad
Capaz de ignorar el beligerante mundo de sus afectos
Ella la que se oculta, la que evade su luz con las
tinieblas de la contradicción
Ella la que pesa, la que abarca esta potencia para
continuar despertando y así valorar mas el beneficio
del letargo.
Ella la que dice cerrar la ultima puerta, la que triunfo
sobre la sombra de un pasado, la misma que me abraza
y me besa, la misma que me habita es ella.