Jim Morrison --- The white blind light



Su casa todavía está aquí, inviolable y segura. 
Gracias, oh Señor, por la luz ciega y blanca.
Sobrepasado, jorobado, nacido para sufrir. 
Hecho para desnudarse, en el desierto. 
Nuestros vocales han encontrado un lugar seguro 
donde podemos acumular riquezas y hablar con nuestros compañeros, 
en la misma premisa del desastre.
Gracias, oh Señor, por la luz ciega y blanca.
Déjame que te cuente sobre la angustia y la pérdida de Dios, 
errante, deambulando en la noche sin esperanzas. 
La luz de la luna nocturna, 
el pueblo de la montaña loco en el bosque, 
en los árboles de la profundidad…
Su casa todavía está aquí, virgen y segura. 
Oh, quiero estar ahí, quiero que estemos allí, 
oh, yo quiero estar allí, en el interior del lago, bajo la luna, 
¿Quién va a deshinchar las rasgaduras de su licor caliente? 
Quiero estar allí.
Gracias, Señor, por la luz ciega y blanca.
Una ciudad se eleva desde el mar.
Déjame que te cuente sobre la angustia y la pérdida de Dios, 
errante, deambulando en la noche sin esperanzas. 
Te voy a enseñar a la doncella con alma de hierro forjado. 
Aquí, en el perímetro no hay estrellas. 
Aquí fuera estamos colocados… 
Inmaculados.
— 
La luz ciega y blanca, poema creado por Jim Morrison

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