
La sangre
de tu cuerpo
es la que anhelo.
Con un preciso
movimiento de tu ser
yo me alimento.
Tu corazón se paraliza
en un silente
murmullo.
Acallado todo
tu cuerpo
se vuelve pesado,
y derrepende te has
desmallado.
Entras en
un sueño profundo,
del cual
no logras despertar.
Pasan las fechas
y tu sigues
durmiendo.
Luego de un tiempo
descubro tus facciones,
del enorme sufrimiento
que te tiene atrapada.
Observo de cerca
tu renacer en
un ser completo.
La transformación
es un hecho.
Eres igual
a tu progenitor,
un vampiro
sin miedo
ni dolor.
A lo que pueda
ocurrir, en esta
nueva travesia
de vida.