CRONICA DE LA EXPLOSION DEL EDIFICIO EN ARGENTINA



Gente huyendo con chicos en brazos. Mujeres semidesnudas intentando escapar. Llantos, gritos, caos. Personas heridas, desconcertadas por el impacto de la onda expansiva. Una pérdida de gas en un edificio céntrico de Rosario generó ayer la mayor tragedia urbana en la historia de la ciudad.
El drama tiene historias y cifras que no alcanzan a dimensionar el horror que se vivió minutos después de las 9.30: la fiscal y el juez de la causa informaron 12 muertos y 62 heridos –al menos tres graves–, aunque hasta anoche oficialmente la Secretaría de Salud municipal había confirmado 8 fallecidos.

El listado de personas desaparecidas que eran buscadas por familiares ascendía a 15.
Franco, un sobreviviente, aseguró haber escuchado un ruido similar a un compresor y segundos después, la explosión. “ Volaron las paredes de mi casa y quedé al borde del precipicio ”, narró . La onda expansiva alcanzó los 100 metros.
“Parece una guerra. Es terrorífico”, graficó uno de los rescatistas. Una torre de nueve pisos, en Salta 2141, a metros del exclusivo bulevar Oroño y a pocas cuadras del río Paraná, en pleno centro de Rosario, se derrumbó por completo. Un total de 18 departamentos.
La postal que se observaba en el lugar era semejante a la que deja un atentado o un bombardeo. Fachadas y estructuras de cemento completamente arrancadas. Hierros retorcidos, columnas de humo negro elevándose entre árboles arrasados por la explosión. El panorama era desolador.
“ Esto fue similar a los de la embajada de Israel ”, comparó el arzobispo de Rosario, José Luis Mollaghan. El gobernador Antonio Bonfatti habló de “una página negra en la historia de la ciudad”. Los candidatos para las elecciones, del oficialismo y la oposición, suspendieron sus campañas.
Según los vecinos, las pérdidas de gas en el edificio eran recurrentes. La Justicia trabaja para establecer ese dato: ayer se ordenó un allanamiento a la firma Litoral Gas para comprobar si hubo denuncias previas que no se hayan tenidas en cuenta, tal como advirtieron algunos vecinos.
Un operario realizaba ayer el cambio de un válvula en un subsuelo cuando advirtió una importante pérdida. De inmediato corrió a la calle para advertir lo que sucedía. Apenas un puñado de vecinos y transeúntes alcanzaron a verlo. Para el resto fue tarde. Una vecina denunció que por el olor había advertido minutos antes de la explosión al 911.
La explosión se habría originado en el subsuelo de una de las tres torres que componen el complejo de 63 departamentos. El hueco del ascensor provocó que se acumulara gas, por lo que la estructura más afectada fue la del centro, que finalmente se derrumbó.
La zona fue acordonada. Se llegó a evacuar a gente en viviendas ubicadas a 500 metros del lugar. Treinta ambulancias y dotaciones de bomberos de Rosario y de ciudades cercanas trabajaron en el lugar. Muchos gritaban desde los balcones. Otros desde las ventanas. El fuego en la puerta del edificio impedían trabajar: la fuga de gas y las llamas recién lograron controlarse después del mediodía.
“El edificio tiene un peligro potencial de derrumbe. Las condiciones de estabilidad están bastante deterioradas”, advertía tres horas después de la explosión Marcos Escajadillo, secretario de Protección Civil de Santa Fe.
El estacionamiento de un supermercado lindero fue utilizado para acceder a las torres afectadas. Se armaron centros con profesionales médicos y psicólogos para atender afectados. Incluso se instaló un puesto para rescatar a mascotas extraviadas. Once escuelas suspendieron sus actividades.
El Gobierno nacional envío 500 gendarmes. El ministro de Defensa, Agustín Rossi, y el secretario de Seguridad, Sergio Berni, recorrieron la zona. Los rescatistas continuaban anoche en el lugar. Por precaución los vecinos de Salta al 2100 no pudieron regresar a sus casas. Además del trabajo de apuntalamiento sobre el edificio se hacía una de las tareas más complejas: determinar si había personas debajo de los escombros que pudiera rescatarse. El Gobierno provincial dispuso 3 días de duelo.

El gasista que estuvo trabajando en el edificio de Salta al 2100 momentos antes de la explosión fue detenido anoche y quedó a disposición del juez en lo Penal Correccional Nº 7, Juan Carlos Curto, a cargo de la investigación. Lo confirmó a La Capital el magistrado, que dijo que Carlos Osvaldo García quedó alojado en una seccional policial a la espera de tomarle declaración indagatoria hoy como imputado de estrago culposo. En tanto, el abogado defensor de García señaló que su cliente estaba emocionalmente devastado y que, tras la detención, sufrió un preinfarto y fue asistido por un servicio de emergencias.El magistrado ya había adelantado al caer la tarde que la Justicia estaba en la búsqueda de un gasista que, según los testimonios recogidos, había estado trabajando en el edificio antes de la explosión.Curto manifestó que la causa quedó caratulada como estrago culposo y que también allanó por la tarde las oficinas de la empresa Litoral Gas (ver aparte).El abogado defensor es Hugo Bufarini, quien aseguró que su cliente es un gasista matriculado con más de 20 años de experiencia. También señaló que García estaba en estado de shock y que solicitará al magistrado que, si es privado de su libertad, sea alojado en un lugar con contención psiquiátrica. Además, añadió que padece hipertensión y que anoche sufrió un preinfarto requiriendo atención de emergencia.Según pudo saber este diario, por la tarde una hija del gasista contactó al abogado para que asumiera la defensa de su padre. Cuando lo entrevistó, el letrado dijo haber encontrado a "un hombre emotivamente colapsado, que no conseguía hilvanar un relato de lo ocurrido". Frente a eso, Bufarini se comunicó con el magistrado y le dijo que se presentaría con el trabajador en su juzgado. Sin embargo, antes de que lo hiciera lo interceptó la policía y lo detuvo.El defensor precisó que García es un gasista matriculado con veinte años de oficio, un trabajador de clase media modesta que no tiene antecedentes penales y desconoce las alternativas del trámite que afrontará en lo sucesivo."Le decía a su hija reiteradamente que no iba a poder vivir con esto. Está en un profundo deterioro emotivo y no consigue hablar corrido porque explota en llanto. Con dificultad relató que estaba cambiando un regulador de gas y se produjo un escape que terminó en esta tragedia", indicó una fuente allegada a la defensa.Curto dio las primeras pistas del caso al caer la tarde, cuando en Tribunales afirmó que "algunas hipótesis (sobre las causas de la explosión) se manejan pero ahora no es atinado hacerlas públicas". Aunque por entonces dijo que "hay una persona identificada, gasista, que es de Rosario", y aclaró además que, "en principio, no pertenece a Litoral Gas".Añadió que "se está investigando si ha sido contratado por la administración del edificio, pero lo primero que hay que hacer es la reconstrucción histórica del hecho para decir si esta persona ha sido contratada o no".Curto también resumió que, hasta el momento, se han tomado testimonios de muchas de las víctimas."El objetivo de la investigación es reconstruir qué pasó en el momento de la explosión, aproximadamente a las 9.30, y cómo se llego a eso Hay imágenes de cámaras que deben ser analizadas, lo mismo que los testimonios", añadió Curto.Al respecto, resaltó: "Hicimos un llamamiento por los medios de comunicación a todos aquellos que puedan aportar información, que hayan pasado por el lugar antes de la explosión y hayan visto algo que pudiera aportar a la causa, de la misma manera que si alguien tiene imágenes de esa cuadra previo a la explosión que las aporte a la comisaría 3ª o a este juzgado"Insistió en que "la línea principal de investigación es esta, a partir de testimonios aislados, de gente que está en centros de salud pero que habló y dio cuenta de que había para hoy (por ayer) un corte programado de gas para una reparación"."En principio, la cuestión es si existió alguna manipulación sobre la cañería de gas, pero después, cuando tengamos las pericias, las hipótesis se pueden ampliar. Pero las pericias llevan tiempo", advirtió.Curto también confirmó que el administrador del edificio declaró anoche en la comisaría 3ª.Por su parte, la fiscal Graciela Argüelles explicó que, tras el allanamiento en Litoral Gas, obtuvo "el legajo del edificio y el material informático, que son todos los registros que tiene la empresa". Y agregó: "Tenemos otro gasista para citar, el que hizo el trabajo previo el 25 de julio pasado".El magistrado allanó las oficinas de Litoral GasLa Justicia allanó ayer las oficinas de Litoral Gas en busca de registros de trabajos realizados en el edificio y de reclamos de parte de los vecinos. José María González, gerente de relaciones institucionales de la empresa, rechazó de plano que personal de la firma haya trabajado en el lugar en el momento previo a la explosión. Sí admitió que el 25 y 26 de julio pasados estuvo cortada la provisión de gas: “Ingresó un reclamo por una pérdida, se envió la cuadrilla, que detectó una fuga de gas en el regulador de presión, y se cerró el servicio. La administración dio intervención a un gasista matriculado, eso se arregló, se hicieron todos los controles y se volvió a habilitar el servicio”. El directivo consideró una “coincidencia” que la explosión se diera a pocos días de que Litoral Gas controlara todo el edificio para rehabilitar el servicio. “No tiene nada que ver, este es otro problema. El 26 de julio no hubo más reclamos a Litoral Gas”, insistió.

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