Amigo...
No se están quietos tus fantasmas,
chisporrotean entre cuerdas de guitarra
las viejas notas que buscan
los corazones abiertos
para aspirar suspiros musicales.
Danzan los fantasmas desleales
los que se fugan de teatros y panteones
los que de noche vienen a interrumpir mi sueño
queriéndose robar
las charlas que escribieron lo biógrafos amigos
sobre tu forma de sentir y crear evocaciones.
Amigo...
Más allá del más allá que ya no tiene limbo
y que a poco está de defenestrar al purgatorio,
mi diálogo contigo se establece
por la necesidad de dar respuesta
a todo cuanto escucho,
maravillosa escucha que me habla entre las cuerdas
y hace surgir vapores que se vuelven calzadas,
montes viejos y auroras
que tu mirada hurgara.
Tus fantasmas persisten amigo
y hoy yo te pregunto
no esperando hoy respuesta:
¿Cómo es que el hilo dorado de la tarde
ese que no se aleja en tantos años
ni se desgasta en tantos siglos,
se volvió cascabel de cuello de caballo
que tirando transita con carromato a cuestas
con su paso de fiesta por las largas calzadas.
Te oigo eternizado en la escritura de tus notas
y se me revuelve el cabello de tantos remolinos,
el viento sabe a mandarina fresca
y un vuelo de abeja fugitiva
me explica como besa las flores de la cuesta
los abedules venden cara la sombra a los gorriones
a cambio de tragarse las semillas
y llevarlas al techo
de aquella hacienda vieja
donde un niño descalzo: tú
desgrana las mazorcas para hacer el atole de maíz
para el gran día de fiesta.
Amigo
No hace falta que te levantes de tu tumba
ni siquiera hace falta que abras los ojos
para que el mundo cuente de ti mil maravillas.
Quédate amortajado entre tu fresca tumba
pues aunque pase el tiempo
y otros tiempos se cumplan
siempre habrá una guitarra
(las hay por todo el mundo)
que contará de tu alma
a las almas despiertas.
Amigo...
Viejo fantasma que camina a lo eterno
por un camino lejano al evangelio,
donde corren las fuentes musicales
de tu cascada eterna...
quise, como un pendiente que he traído
desde hace tanto tiempo,
expresarte las gracias.
Gracias amigo
por haber existido.