una tableta, han sido enviadas al espacio para enseñar a los expertos cómo construir robots
que interactúan entre sí, según 'Daily Mail'.
Ello se debe a que las hormigas dentro de las colonias se mueven de acuerdo a patrones
interiorizados, de tal forma que pueden saber cuántas otras hormigas hay cerca palpando a su
alrededor con las antenas o usando su sentido de olfato. Trabajando en comunidad, las
hormigas ocupan un terreno para encontrar comida y suministros, y cuando el área se expande,
en vez de moverse en pequeños círculos empiezan a desplazarse en líneas más rectas,
cubriendo más terreno.
Pero en la llamada microgravedad del espacio, las reglas de las hormigas se
confunden, viéndose obligadas a generar un nuevo conjunto de patrones para poder
trabajar juntos. Estos principios flexibles podrían adaptarse en la programación
de robots que trabajen juntos de la misma forma para llevar a cabo tareas como la
búsqueda en edificios en llamas.
El experimento cuenta con cámaras de video que enviarán a la Tierra imágenes de las
hormigas del pavimento, como se conoce a estos insectos