VELAS DE FUEGO



Como dejar caer sobre las manos 

-cera derretida de velas fuego-

y el ardor las consuma quemando

esos rastros que son perpetuos;



han quedado inmóviles y lerdas,

-condenando toda nueva hechura-

el viento sopla secando la vela

y se apodera de manos impuras;



la cera se secó plenamente,

-ha escondido cicatrices pasadas-

y dejó el brillo negro mate presente

borrando duelos de muertes trazadas;



se entregan a vulgares apatías

-y se tornan de arena, calcinadas-

han armado tantas tontas mentiras

que por castigo han sido calladas;



así cae la lava del volcán en erupción,

-arrasa con todas las manos del pecado-

extermina plaga que tanto mal ocasionó,

recorrió el mundo y lo ha limpiado.


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