Las excavaciones en la meseta de Guiza comenzaron en 1988 de mano del Ancient
Egypt Research Associates (AERA), de Massachusetts, EE.UU., y encabezadas por el
egiptólogo Mark Lehner. El año pasado los arqueólogos hallaron la denominada
'Ciudad Perdida de las Pirámides' (o Heit el-Ghurab): un cementerio supuestamente
lleno de los cuerpos de los constructores de las pirámides y de sus familiares.
Sin embargo, unos hallazgos más recientes ponen en cuestión esa teoría. Los
arqueólogos hallaron un cuenco grande junto con objetos por lo visto traídos de la
región del Mediterráneo oriental, lo cual sugiere que la zona podría haber sido un
puerto en la antigüedad. Así, los materiales empleados para la construcción de
pirámides podrían haber sido transportados por el Nilo precisamente hasta ese puerto.
Además, en lugar de la supuesta Ciudad Perdida los especialistas de AERA
encontraron los restos de unos edificios alargados que podrían ser galerías y podrían
haber sido usados por los marineros que viajaban entre Egipto y el Mediterráneo
oriental, o por las tropas que protegían al faraón y su entorno.
En 2012 los arqueólogos descubrieron en ese mismo lugar una cadera del
hipopótamo. Se sabe que en el Antiguo Egipto existía el rito entre las tropas de cazar y
arponear los hipopótamos, lo cual refuerza la nueva teoría. Lo que ahora queda por
descubrir es dónde habitaban y dónde eran enterrados entonces los obreros que
trabajaban en la construcción de las pirámides de Guiza.