Saurópodos, especies cornudas y avestruces prehistóricas temblaban ante la presencia del
carcharodontosaurio, un depredador voraz.
Los restos fósiles revelaron sus dimensiones. Más masivo que un elefante contemporáneo, y con una dentadura afilada parecida a las de los tiburones, el carcharodontosaurio dominó el centro de Asia hace 90 millones de años. La mandíbula intacta de un ejemplar antiguo fue localizado en Uzbekistán. A partir de los dientes, encontrados completos, los investigadores de la Universidad de Calgary determinaron que fue uno de los depredadores más feroces del Cretácico tardío.
Entre las dunas de un desierto de arena roja

Originalmente, la mandíbula se localizó en la década de los 80 en el desierto de Kyzyl Kum, al centro del país. Literalmente, el nombre del sitio se traduce como ‘arena roja’, y ocupa uno de los primeros lugares entre los más extensos en el mundo. Sin embargo, la pieza fue redescubierta en 2019.