CUENTO GÓTICO - El gobernante del reino.

El gobernante del reino. IV. Y brillaba con tanta perla y rubí la gallarda puerta de palacio, por la que fluía, fluía, fluía, cada vez más centelleante, una tropa de Ecos con el solo dulce deber de alabar, con voces de belleza exquisita, el ingenio y saber de su rey. V. Pero seres malignos, cubiertos de pena, asaltaron el reino del monarca; (Oh, lamentémonos, nunca el mañana amanecerá para él, ¡desconsolado!) y, en torno a su hogar, la gloria que ruborizada florecía no es sino una historia medio-olvidada de un viejo tiempo enterrado. VI. Y los viajeros que pasan hoy por aquel valle, ven por las ventanas teñidas de rojo, vastas formas que se mueven peregrinamente al ritmo de una melodía discordante; mientras, como un pavoroso río, a través de la pálida puerta, un gentío inmundo parte para siempre, y se ríe—sin sonreír jamás. 


Entradas que pueden interesarte

Sin comentarios