La detonación de estas armas no solo causará la destrucción de ciudades enteras, sino que también provocará una lluvia de radiación que cubrirá todo el planeta. Los pocos supervivientes lucharán por sobrevivir en un mundo desolado, en el que la falta de recursos y la radiación les acecharán constantemente.
La humanidad ha llegado a su fin. La vida tal y como la conocemos ha desaparecido para siempre. Y todo esto, ¿por qué? ¿Por la ambición y la sed de poder de unos pocos líderes cegados por su egoísmo?
Es inminente la despoblación con armas nucleares y solo queda el lamento de lo que pudo haber sido, pero no fue. La ciencia ficción se ha convertido en realidad y ahora solo queda el horror y la desesperación en un mundo sin futuro.