El Big Bend es uno de ellos. Con casi 400 kilómetros, sus principales valores son la geología y la paleontología. Las montañas Chisos se levantan justo en el centro de este territorio protegido, dividiéndolo en dos: al oeste, las espectaculares mesetas y formaciones rocosas que son el resultado de la antigua actividad volcánica de la zona; al este se extiende el desierto.
El Parque Nacional de las Secuoyas, California sorprende a los visitantes con sus árboles gigantes. El 84% de la reserva es zona virgen, accesible solo a pie o a caballo, pero el esfuerzo vale la pena. Aquí se encuentran, por ejemplo, los árboles más grandes del mundo, las secuoyas gigantes, que llegan a medir hasta 85 metros. Otro récord: el parque cuenta con la montaña más alta de Estados Unidos (sin contar Alaska): el monte Whitney, de 4421 metros.
Puertas del Ártico, Alaska. Está en el norte de Alaska, uno de los mayores territorios vírgenes del mundo, dentro del Círculo Polar Ártico. Salvaje y remoto, cubre una vasta superficie de 39.460 kilómetros cuadrados, casi como los Países Bajos. Es una de las reservas naturales más valoradas por los estadounidenses, pero no es lugar para turistas ocasionales, ya que carece de carreteras, senderos e instalaciones, y el único centro reconocido para visitantes está en la carretera Dalton, cerca de Coldfoot.
Cañón Bryce, Utah. El Cañón Bryce está a 330 kilómetros al noreste de Las Vegas, y su obra maestra es un anfiteatro natural de 19 kilómetros de largo, cinco de ancho y 240 metros de profundidad, con una masa de agujas de roca que se alzan 60 metros sobre el valle.
Parque Nacional de Shenandoah, Virginia. Shenandoah se creó a mediados de los años treinta, en medio de la frondosa Virginia. Gran parte de su extensión lo ocupaban tierras de labranza cubiertas por manzanos, y ese ambiente rural y calmado aún se respira al circular por Skyline Drive, la carretera principal de 169 kilómetros que atraviesa el centro del parque y recorre la espina de las Blue Ridge Mountains
Volcanes de Hawai. El Parque Nacional de los Volcanes es una sorprendente concentración de maravillas en erupción y ocupa el centro de la Isla Grande, formada por cinco volcanes unidos, aunque de distinta edad, entre ellos el más grande la Tierra: la cumbre del Mauna Loa alcanza los 4.169 metros sobre el nivel del mar, pero bajo el lecho oceánico se prolonga otros cinco kilómetros, por lo que en conjunto es más alto que el Everest.
Por otro lado, el joven Kinauea es el volcán más activo del mundo, ya que ha estado en erupción casi sin descanso desde 1983. Se pueden ver alucinantes desiertos de lava, humeantes cráteres, tubos volcánicos y antiguos bosques húmedos.
Parque Nacional de Mesa Verde, Colorado. Está situado cerca de Four Corners (el lugar donde se unen Colorado, Nuevo México, Arizona y Utah) y tiene un pasado arqueológico sorprendente para los Estados Unidos.
Aquí desapareció la civilización de los indios pueblo en el 1300 d.C., la compleja cultura de los cliff-dwellers o moradores de las paredes rocosas. Precisamente, el principal atractivo son las impresionantes casas en los acantilados de estas tribus, del siglo XIII
Parque Nacional de la Cueva del viento, Dakota del Sur. Actualmente es el cuarto sistema de cuevas con mayor longitud del mundo, con más de 200 kilómetros de pasadizos explorados, pero es legendario por sus características formaciones de calcita llamadasenrejado y, sobre todo, por la fuerza de las corrientes de aire (hasta 100 km/h) en su interior.
Parque Nacional del Lago del Cráter, Oregón. El Lago del Cráter, el más profundo del país con 594 metros, ocupa una caldera extinta situada en pleno centro del Parque Nacional del Lago del Cráter, en la lejana Oregón, casi en el Pacífico. Sus tranquilas aguas azules y profundas reflejan los acantilados circundantes como un espejo gigante
Parque Nacional de Tortugas Secas, Florida. Es el parque nacional más inaccesible de EE UU, ya que solamente se llega en barco o en avioneta, pero el esfuerzo se compensa con lugares maravillosos para bucear (con tubo o con botellas), observar aves y contemplar el firmamento.