“No sabemos de dónde vienen estar formaciones, tenemos que analizarlas”, ha explicado John Grotzinger, jefe científico de Curiosity.
El Curiosity detendrá su viaje de tres a cuatro días para analizar el hallazgo y saber por qué tiene esta curiosa forma.
Para ello, utilizará por primera vez sus instrumentos de contacto, que están instalados en el extremo de su brazo robótico que permiten fotografiar y analizar la composición mineral de la muestra. El Curiosity también usará su instrumento ChemCam, equipado con un rayo láser, para detallar la composición del material.