¡Sacúdete!

Arraiga aliento desde tus ojos. 

Las trivialidades nunca tuvieron sentido alguno.

El llanto del cocodrilo 
se vuelve vestido de ébano cristalizado 
por puños de sastres epilépticos 
y sus dedos de agujas.

Cambiemos de lugar,
......quiero que seas la sombra 
.............entre mis solemnidades escondida, 
.........para yo acabar 
.....en esa manía tuya 
de pulverizar las estrellas 
con la boca.

No tienen relevancia
las veces que mis manos
...... fueron víctimas 
de las ocurrencias de mis cobardes oídos, 
......
soy yo 
en el rincón
............hablándole a las libélulas,
sosteniendo un mantra
............ con la punta de la lengua,
guardando sueños
............en el ataúd formado por las piernas.

No tengo cicatrices
...... que me enseñen el camino,
mi relámpago no tiene filo, 
......tus entradas 
.....
.......salidas 
............................son continuas.

Soy cruel como los clavos trabados en tus costillas.

Es más fácil sentirte cuando no te mueves,
así mi universo te dibuja subcutáneamente
..... y no te desgastas
por las apariencias.

Degusto las frivolidades 
............de tu dedo índice 
como un dulce de nácar, 
mi velo es cada vez más invisible
..... ante tu cofradía de presas.

No hay hechizo de mal aprendiz
,,,,,,,,,,,,,,,,,, para terminar la obra, 
ni siquiera un tablero en el cual desplazar a la reina.

Si camino a ciegas es porque te tengo de la mano,
....................aunque tus ojos no vean.

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