COMEDIA NEGRA


 

Un payaso murió de no poder reír,
ahorcado por el silencio de los que miran,
su maquillaje no oculta su ira contenida,
con mirada furtiva, asesina y que hace cosquillas.

Hubo una vez un maldito payaso,
 
inflando pistolas de verdad para apuntar,
una vez vivió una sonrisa de pesadilla,
haciendo bromas patentes de tumbas.

Los colores danzan en charcos de sangre,
 
el arcoiris a los niños le traerá tornados,
las carcajadas mataron a mi payaso enfurecido,
por querer degollar yugulares infantiles,
contando bromas incendiarias de cráneos,
al bailar en el show con un cadáver,
llenando globos con mierda.

Se introdujo una navaja en su paladar,
 
nuestro payaso se dibujo una nueva sonrisa,
para lucirle a las niñitas buenas
y para besar a las esposas de los maridos infieles.

Un desgraciado payaso se descuartizo,
 
sus pompones de odio nunca aparecieron,
mi payaso se fue al infierno con su unicornio,
su mascota encantadora con mal de rabia.

El insano payaso hace equilibrio sin saber,
 
pero atinándole con su orina al publico,
cuando no actuaba disfrutaba su paranoia,
porque no quería reír para hacer feliz a alguien más,
el circo sirve mejor en llamas pensó el desgraciado,
hay que humillar a los que ríen por reír,
después colgarse en el mejor acto,
poner la sonrisa más falsa al morir
y contemplar por un momento el maldito silencio.

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