Finalmente, el 10 de septiembre de 1996, y luego de que Australia enviara el texto a la Asamblea General de las Naciones Unidas, se presentó a votación. El resultado fue de 158 votos a favor, tres en contra (entre ellos el Reino de Bután, la India y Libia) y cinco abstenciones. El documento tuvo la rúbrica de 71 estados, y hasta la actualidad fue firmado por 185 países y ratificado por 169.
Entre las obligaciones que figuran en el artículo 1, figuran que "cada Estado Parte se ha comprometido a no realizar ninguna explosión de ensayo de armas nucleares o cualquier otra explosión nuclear y a prohibir y prevenir cualquier explosión nuclear de esta índole en cualquier lugar sometido a su jurisdicción o control". En tanto, en el artículo 2, se estipula que cada nación se compromete a "no causar ni alentar la realización de cualquier explosión de ensayo de armas nucleares o de cualquier otra explosión nuclear, ni a participar de cualquier modo en ella".
Entre las naciones que se negaron a firmar el tratado, se encuentran la India, Pakistán y Corea del Norte. Actualmente, 27 países no ratificaron el tratado (entre ellos Estados Unidos y China) y 11 no lo han firmado.
Más adelante, el 19 de noviembre de 1997, se crea la Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares, que tiene como fin la verificación de lo firmado por los Estados partes y, por lo tanto, de la operación de un sistema de monitorización en todo el mundo.